martes, 30 de octubre de 2012

A curar el alcoholismo



El alcohol es la droga de la que más se abusa en todo el mundo. Lamentable-mente causa 40% de accidentes automovilísticos fatales, homicidios, suicidios e intensifica uno de los fenómenos sociales más graves: la violencia intrafamiliar. 


El alcohol es la droga de la que más se abusa en todo el mundo. Lamentable-mente causa 40% de accidentes automovilísticos fatales, homicidios, suicidios e intensifica uno de los fenómenos sociales más graves: la violencia intrafamiliar. El alcohol que es ingerido pasa del intestino a la sangre y de allí al cerebro, donde empieza a actuar. Luego pasa al hígado, donde es metabolizado. Sus efectos se dejan ver al momento del consumo en el sistema nervioso central, el cual va disminuyendo sus actividades de acuerdo con la dosis recibida; la persona va perdiendo progresivamente la capacidad de hablar, de mantenerse en pie, hasta que una dosis muy elevada ingerida rápidamente puede causar estado de coma o la Muerte instantánea.
El alcohol, además, tiene efectos a largo plazo: va dañando gradualmente el hígado —puede provocar cirrosis, que es una enfermedad mortal—. También causa daño al páncreas y al estómago. Se ha demostrado recientemente que tres bebidas 

alcohólicas a la semana incrementan 50% el riesgo de cáncer mamado, y que una mujer que ingiere alcohol durante el embarazo puede dar a luz hijos con graves defectos congénitos, entre ellos el retraso mental.
En el país hay seis millones de alcohólicos, en tanto que 77 por ciento de la población ingiere bebidas embriagantes, y de acuerdo con datos de la Secretaría de Salud, cada año 1.7 millones de mexicanos engrosan las filas del alcoholismo.