martes, 23 de octubre de 2012

Selección natural



La selección natural y la evolución no podrían llevarse a cabo si no hubiese variabilidad entre los miembros de una especie, si no fueran unos mejores que otros, tanto en su forma física como en ciertos rasgos de su comportamiento o de su fisiología. 

La selección natural y la evolución no podrían llevarse a cabo si no hubiese variabilidad entre los miembros de una especie, si no fueran unos mejores que otros, tanto en su forma física como en ciertos rasgos de su comportamiento o de su fisiología.
Los individuos de una determinada población generalmente tienen características diferentes entre sí y alguna de ellas les puede conferir cierta pequeña ventaja con respecto a los demás. Si sólo se reproducen los más aptos, la poza genética de la población irá variando de una generación a otra, disminuyendo drásticamente los alelos que no son favorables para la población y aumentando la frecuencia de los que son beneficiosos. Las formas en que se lleva a cabo esta selección natural pueden ser: Selección estabilizante. 

Un fenotipo intermedio es favorecido sobre los extremos. Selección direccional. Un fenotipo extremo es favorecido y la curva de distribución de fenotipos se mueve en esa dirección. Selección disruptiva. Dos o más fenotipos son favorecidos sobre el intermedio.
Pongamos por ejemplo las aves del tipo de los pinzones que descubrió Darwin.  el eje horizontal describe tamaños de picos, de pequeños a la izquierda a grandes a la derecha, y el eje vertical, el tamaño de la población. 

Las flechas hacia arriba significan los fenotipos (en este caso el tamaño de los picos) favorecidos por la selección natural, y hacia abajo los desfavorecidos. El resultado de la selección se indica en las gráficas inferiores. En la selección estabilizadora, el tamaño de los picos se mantiene igual, en la direccional tiene tendencia a ser cada vez más grande, y en la disruptiva se producen dos tipos de aves unas con pico corto y otras con pico largo.