martes, 30 de octubre de 2012

Sistema nervioso periférico (somático y autónomo)



 El sistema nervioso periférico se encuentra formado por los nervios que conectan la médula espinal y el cerebro con los brazos y piernas, y en general con todas las partes del cuerpo, incluidos los órganos in-ternos. Está formado por muchos ganglios, 31 pares de nervios espinales y 12 pares de nervios craneales. Este sistema está formado por neuronas motoras y sensoriales. El sistema nervioso periférico abarca dos sistemas: Sistema somático. Ayuda al organismo a adecuarse al ambiente externo. Abarca los nervios craneales, que tienen que ver con las diferentes sensaciones —la vista, el oído, el olfato, el tacto y el gusto—, y con respuestas motoras como el movimiento voluntario de los ojos, los músculos de la cara, de la lengua o del hombro. Los nervios raquídeos llegan a todos los músculos voluntarios y pueden generar respuestas de movimiento en cualquier parte del cuerpo. Sistema autónomo. Regula el ambiente interno del organismo, es decir que mantiene la homeostasis del cuerpo a través de cambios en la frecuencia cardiaca o bien en la actividad digestiva, así como mediante reacciones de diversos órganos internos. Este sistema se divide en 
 El sistema nervioso periférico se encuentra formado por los nervios que conectan la médula espinal y el cerebro con los brazos y piernas, y en general con todas las partes del cuerpo, incluidos los órganos in-ternos. Está formado por muchos ganglios, 31 pares de nervios espinales y 12 pares de nervios craneales. Este sistema está formado por neuronas motoras y sensoriales. El sistema nervioso periférico abarca dos sistemas: Sistema somático. Ayuda al organismo a adecuarse al ambiente externo. Abarca los nervios craneales, que tienen que ver con las diferentes sensaciones —la vista, el oído, el olfato, el tacto y el gusto—, y con respuestas motoras como el movimiento voluntario de los ojos, los músculos de la cara, de la lengua o del hombro. Los nervios raquídeos llegan a todos los músculos voluntarios y pueden generar respuestas de movimiento en cualquier parte del cuerpo. Sistema autónomo. Regula el ambiente interno del organismo, es decir que mantiene la homeostasis del cuerpo a través de cambios en la frecuencia cardiaca o bien en la actividad digestiva, así como mediante reacciones de diversos órganos internos. Este sistema se divide en


  • Sistema nervioso simpático, que actúa en situaciones de alarma o de estrés. 
  • Sistema nervioso parasimpático que actúa cuando no hay peligro y se está en una situación normal. 
Seguramente alguna vez has vivido una situación de estrés. Por ejemplo, imagina que un perro enorme y feroz te ladra y te persigue. La respuesta del organismo ante esta situación es que el corazón late fuertemente, la respiración se torna agitada, se siente la boca seca y un nudo en el estómago; esto último ocurre porque la digestión se paraliza. Todas estas respuestas se deben a que se pone en marcha el sistema nervioso simpático.

Los nervios que conforman este sistema salen de la médula espinal y llegan a diversos órganos internos, donde ejercen su acción. En situaciones de tranquilidad los nervios para-simpáticos ejercen su acción sobre los mismos órganos internos y causan el efecto contrario. Los nervios parasimpáticos salen de algunos nervios craneales y de nervios sacros de la parte final de la médula espinal.