martes, 30 de octubre de 2012

Sistema linfático



 En su paso por los vasos capilares, la sangre llega a perder algo de líquido, el cual se distribuye en los tejidos. Este fluido se conoce como líquido intersticial, y es necesario devolverlo a la sangre. Para ello existe una serie de vasos especia-les, llamados vasos linfáticos, que transportan este líquido, al que se le conoce también como linfa, desde los diferentes tejidos hasta llevarlo a los vasos sanguíneos. 
 En su paso por los vasos capilares, la sangre llega a perder algo de líquido, el cual se distribuye en los tejidos. Este fluido se conoce como líquido intersticial, y es necesario devolverlo a la sangre. Para ello existe una serie de vasos especia-les, llamados vasos linfáticos, que transportan este líquido, al que se le conoce también como linfa, desde los diferentes tejidos hasta llevarlo a los vasos sanguíneos.

Esta actividad es muy importante, ya que en una persona promedio, se recuperan aproximadamente tres litros de líquido intersticial cada día. Además de cumplir con esta función, los vasos linfáticos transportan las grasas que son procesa-das por el sistema digestivo llevándolas desde el intestino delgado hasta el corazón.  
 En su paso por los vasos capilares, la sangre llega a perder algo de líquido, el cual se distribuye en los tejidos. Este fluido se conoce como líquido intersticial, y es necesario devolverlo a la sangre. Para ello existe una serie de vasos especia-les, llamados vasos linfáticos, que transportan este líquido, al que se le conoce también como linfa, desde los diferentes tejidos hasta llevarlo a los vasos sanguíneos.


 Además de los vasos linfáticos, cuyas funciones ya hemos mencionado, el sistema linfático está formado por: ganglios, amígdalas, timo y bazo, órganos que participan en las acciones del sistema inmunitario para destruir microorganismos extraños. Los ganglios linfáticos y las amígdalas contienen leucocitos que ingieren a los invasores extraños, como las bacterias. 

El timo produce linfocitos, los cuales fabrican anticuerpos que participan en la defensa del organismo. Este órgano es más activo en la niñez y después va perdiendo su funcionalidad. El bazo contiene macrófagos y linfocitos y también participa de las funciones de defensa.